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lunes, 20 de octubre de 2014

¿Qué es y para qué sirve el compostaje?



Esta palabra seguro que lo habéis escuchado alguna vez que otra y de seguro que la relacionáis con residuos. El compost es clave para la gestión de la fracción orgánica de los residuos, es decir, de aquellos residuos que se puede degradar por sí solos. ¿Cómo puede convertirse la basura orgánica que generamos en casa en productos que tengan utilidad de cara al mercado y al desarrollo sostenible?


lunes, 16 de junio de 2014

Residuos de construcción y demolición



Los residuos de construcción son residuos a los que se les presta menos atención debido a que son inertes y no reaccionan con el medio. No os podéis ni imaginar la cantidad de residuos de construcción que se producen en España. Desde que surgió el boom inmobiliario, todas las construcciones de viviendas, residencias y barrios dejan tras de sí un gran río de residuos de construcción. Estos residuos también se generan por la demolición de infraestructuras que quedan obsoletas y se destruyen.



lunes, 5 de mayo de 2014

Gestión de Residuos Parte IV (Aceite Usado)


Muy buenas a todos, antes de empezar con mi artículo, quería dirigirme a todas las madres que me leen y las que no y felicitarlas por su gran esfuerzo diario y el sacrificio que hacen para que sus hijos/as tengan el futuro que se merecen. A mi madre le doy las gracias por haberme forjado y educado de esta manera, para que cuide el medioambiente y sea responsable. Digo esto porque suelo escribir los artículos los domingos y publicarlos los lunes (que es cuando alguien más me lee) y hoy para mí es el día de la madre. Madres de todo el mundo, sin vuestro esfuerzo, la educación ambiental no tendría sentido, al fin y al cabo, sois las que introducís los valores a vuestros hijos. Haced del medioambiente algo valioso para ellos, ¡está en vuestras manos!

Sin más, hoy, como primer artículo de cada mes, os vengo hablar de la Gestión de los Residuos (qué pesado soy eh!), y en esta ocasión, os voy a contar las ventajas que tiene el reciclar el aceite que usamos para cocinar y los problemas que acarrea el tirarlos por el fregadero.

Echar el aceite que utilizamos por el fregadero provoca graves impactos en el medioambiente. Sin ir más lejos, se producen atascos en tuberías, complican los tratamientos de aguas en las estaciones de depuración, contribuye a la aparición de bacterias nocivas y como consiguiente el aumento de plagas urbanas y la generación de malos olores en casa. Como todos sabemos, el agua y el aceite no se pueden mezclar ya que el aceite es un líquido inmiscible. Si el aceite de las alcantarillas llega a los ríos se forma una película superficial (el aceite se queda arriba por ser menos denso)
El aceite es un líquido inmiscible
que afecta de manera negativa al intercambio de oxígeno entre el aire y el agua, y, por lo tanto, los seres vivos que residan en los ríos se ven perjudicados. Si un litro de aceite contamina 1000 litros de agua, ¿realmente te haces responsable al verter el aceite por el fregadero? Intenta visualizar la gravedad de la situación, por tirar el aceite, estás matando a peces, algas y todo tipo de animales y plantas que viven en los ríos.

Peces afixiados por falta de oxígeno

En cuanto al incremento del gasto y el esfuerzo de la limpieza en las depuradoras de agua, para poder limpiar toda el agua con aceite usado, se utiliza un importante volumen de litros de agua potable, bien escaso y caro, que ha de ser calentada con el consiguiente gasto energético. Esta limpieza más o menos equivale a unos 40 euros extra por hogar y año. Es decir, para los 5.000.000 de hogares existentes en España, obtenemos un resultado de 600.000.000 euros invertidos en una tarea absurda que se podría evitar. Más preocupante es el volumen de agua potable necesario para este proceso limpiador que alcanza la cifra de 1.500 millones de litros anuales. Chicos, ya es hora de ser responsable, ¿no creéis? 

La parte “buena” es que todo esto se puede evitar con el reciclaje del aceite usado.  Industrias como la química, la cosmética o la farmacéutica aprovechan de este residuo para elaborar abonos, barnices, cera, cremas, detergentes, jabones, lubricantes, pinturas, velas, etc. No hace muchos años se aprovechaba en las casas para elaborar jabón casero. Hoy en día, los partidarios de una limpieza ecológica en el hogar adquieren este tipo de jabones o los hacen ellos mismos.
Para poder reciclar este aceite se utilizan los puntos limpios (descritos en el artículo anterior) y contenedores urbanos de color naranja (descritos en el artículo II de gestión residuos). Para poder verterlos en estos contenedores se deben de guardar en un envase cerrado (pueden ser botellas de plástico usadas).

Los beneficios que obtenemos de reciclar el aceite usado son muchos y el inconveniente es el “esfuerzo” de guardar el aceite en una botella y tirarlo en el contenedor naranja cuando esté llena la botella. Reciclar está en manos de todos, no cuesta trabajo y cuidaremos de nuestro medioambiente a la vez que evitaremos malos olores, plagas, tratamiento de aguas más costosas y no desperdiciaremos agua potable.



 

lunes, 21 de abril de 2014

La Huella Ecológica



Muy buenas a todos, desde hace tiempo he querido escribir este artículo ya que es de vital importancia a la hora de conocer los impactos que producimos los seres humanos sobre el planeta tierra. Se trata de la Huella Ecológica. Es algo que oímos día a día en los medios de comunicación y que sirve como indicador del impacto que producimos sobre el planeta. Voy a explicaros de manera sencilla, qué es esta Huella Ecológica de la que tanto se habla.

Pues bien, como siempre, conocemos el avance tecnológico que hemos desarrollado en muy poco tiempo, y que, para poder tener este desarrollo, hace falta explotar los recursos naturales. Mientras más bienes queremos producir, más recursos debemos explotar y más impacto crearemos en un ecosistema. La Tierra por si sola, tiene una capacidad de regeneración de los recursos naturales y de los ecosistemas. Pero esa capacidad de regeneración es lenta en la mayoría de los casos. Con lenta, me refiero a escala humana (ya que un humano no vive más de unos 90 años, generalmente). El ecosistema tiene una capacidad de poder aguantar las presiones a las que le sometemos para la extracción de los recursos naturales y volver luego a una posición de equilibrio. A esto se le llama capacidad de carga. Pues bien, hoy día la capacidad de carga del planeta ya se ha sobrepasado desde que más o menos la población mundial rondaba unos 4,5 mil millones de habitantes. Hoy día somos más de 7 mil millones y sigue creciendo a un ritmo aproximadamente de un 2% anual. Más de 7 mil millones de personas demandando recursos naturales a diario y aun ritmo demasiado rápido, por lo que la capacidad de carga del planeta se ha sobrepasado. 


Dicho esto, la Huella Ecológica es un indicador de impacto ambiental que generamos sobre el medioambiente. Tiene en cuenta la demanda de recursos naturales por parte de las personas y las relaciona con la capacidad de regeneración de los ecosistemas. Esta huella ecológica se puede analizar desde el punto de vista individual (por habitante), poblacional (una ciudad por ejemplo) o de comunidades (sociedades agrícolas o industrializadas).
El objetivo fundamental de calcular las huellas ecológicas consiste en evaluar el impacto sobre el planeta de un determinado modo o forma de vida y, compararlo con la capacidad de regeneración del planeta. Consecuentemente es un indicador clave para la sostenibilidad. Es posible comparar, por ejemplo, las emisiones producidas al transportar un bien en particular con la energía requerida para el producto sobre la misma escala (hectáreas).













El cálculo de la huella ecológica es complejo. Se puede estimar calculando la cantidad de hectáreas utilizadas para urbanizar, generar infraestructuras y centros de trabajo. Si nos referimos a la agricultura, las hectáreas necesarias para proporcionar el alimento vegetal necesario. Si nos referimos a ganadería, la superficie necesaria para pastos que alimenten al ganado o animales. Si analizamos la pesca, la superficie marina necesaria para producir peces. Si estudiamos el consumo energético, sería las hectáreas de bosque necesarias para asumir el CO2 que provoca nuestro consumo energético. En este sentido no sólo incidiría el grado de eficiencia energética alcanzado sino también las fuentes empleadas para su obtención: a mayor uso de energías renovables, menor huella ecológica.



Desde un punto de vista global, se ha estimado en 1,8 hectáreas la capacidad de regeneración del planeta por cada habitante, o lo que es lo mismo, si tuviéramos que repartir el terreno productivo de la tierra en partes iguales, a cada uno de los más de 7 mil millones de habitantes en el planeta, les corresponderían 1,8 hectáreas para satisfacer todas sus necesidades durante un año. El consumo medio por habitante y año es de 2,7 hectáreas, por lo que, a nivel global, estamos consumiendo más recursos y generando más residuos de los que el planeta puede generar y admitir.
Al contar la Huella Ecológica como la demanda de recursos y la capacidad de regeneración y absorción de residuos generados, es normal que actividades como la extracción de combustibles fósiles como el petróleo, sean de las que más porcentaje de superficie necesita, ya que el petróleo tarda millones de años en regenerarse.
Aquí os pongo unos porcentajes de las actividades y la superficie que ocupan (los datos son del año 2003):
  • 47.5% Quema de Combustibles Fósiles
  • 22.0% Agricultura
  • 7.6% Madera, Pulpa y Papel.
  • 6.7% Pesca
  • 6.3% Ganadería
  • 3.6% Energía Nuclear
  • 3.6% Asentamientos Urbanos o ciudades
  • 2.7% Obtención de Leña

Para que os concienciéis con esto, os dejo un enlace en el que podréis calcular vuestra Huella Ecológica. De esta manera, conoceréis el impacto que hacen vuestras actividades cotidianas sobre el planeta.
http://www.vidasostenible.org/ciudadanos/a1.asp
Os animo a todos a comentar y debatir vuestros resultados!





lunes, 7 de abril de 2014

Gestión de Residuos parte III (Puntos limpios)



Muy buenas a todos, como cada mes, volvemos a retomar el gran bloque de la gestión de residuos. En los artículos anteriores, vimos los residuos domésticos, desde la generación hasta su tratamiento, y los tipos de contenedores, desde para que servían hasta cómo podíamos mejorar su uso.
Pues bien, hoy nos dedicaremos a conocer qué son los puntos limpios, para qué sirven, donde podemos encontrarlos y qué tipo de residuos se vierten allí. Sin más, comencemos.
       
                                        
Un punto limpio es un lugar destinado a almacenar y tratar aquellos residuos sólidos, que por su composición o voluminosidad, no se pueden tirar en los contenedores de recogida selectiva. Verter los residuos en un punto limpio es totalmente gratuito. Entre los residuos que se deben de tirar en los puntos limpios nos encontramos:

  • Aceite doméstico
  • Muebles
  • Electrodomésticos, frigoríficos y equipos de refrigeración, material electrónico (ordenadores, videocámaras, cintas de vídeo o casete, CD, teléfonos)
  • Baterías
  • Pilas
  • Restos de poda
  • Chatarra
  • Fluorescentes
  • Pinturas, barnices, colas, decapantes, aguarrás sintético, tintes, protectores de madera
  • Aceites de motor
  • Ropas, trapos, calzado, textiles de decoración
  • Productos químicos y envases que hayan contenido productos peligrosos como pesticidas, productos de limpieza, desinfectantes
  • Aerosoles
  • Medicamentos
  • Escombros y chatarras metálicas provenientes de pequeñas reformas domésticas (material de fontanería, cableado eléctrico, puertas, ventanas, somieres, etc.)
  • Otros (no siempre admitidos): restos de poda o jardinería, cosméticos, productos de fotografía, radiografías, termómetros, etc.


Sabemos que los productos domésticos peligrosos como las pinturas, o voluminosos como unas ventanas rotas, no pueden arrojarse a la basura normal. Los puntos limpios suelen gestionarlos los ayuntamientos o empresas privadas designadas por estos.
Sin embargo, hay desventajas a la hora de utilizar un punto limpio y quizá ello es lo que haga que pierda eficiencia. Por ejemplo, hay poco conocimiento por parte del ciudadano de donde se sitúa el punto limpio en su ciudad o pueblo y qué tipo de residuos a de llevar allí. Generalmente, por cuestiones de terreno, malos olores, o existencia de residuos peligrosos que puedan acarrear problemas sanitarios, los puntos limpios se sitúan en la periferia del pueblo o ciudad. El hecho de que se encuentra fuera del pueblo, conlleva a un transporte personal y recorrer unas distancias de entre 4 y 6 km que, estimando, se tardaría una media de 20 minutos en llegar (contando semáforos, atascos, densidad de vehículos, desvíos). Ello lleva a no utilizar este método y sin más tirarlo al contenedor de la basura orgánica que es el “habitual”.
Para lidiar con ello, se ha creado un sistema de recogida de un vehículo especial, denominado Punto Limpio Móvil, para residuos que no puedan tirarse en los contenedores de recogida selectiva. También, el horario de los puntos limpios es más flexible estando en bandas horarias de 8 de la mañana a 8 de la tarde y hasta los sábados. Al vehículo de recogida de residuos que van al punto limpio se le puede llamar para que venga a recoger lo que tengas que tirar siempre y cuando supere un determinado volumen (por ejemplo, un mueble).
El punto limpio móvil también se establece en lugares claves donde se suelen generar más cantidad de estos residuos, para facilitar al ciudadano el transporte de residuos. “Si el ciudadano no va al punto limpio, el punto limpio va al ciudadano”.

Con todo ello, espero que hagáis uso de los puntos limpios de vuestro pueblo para aquellos residuos que requieran una atención especial. Porque de ellos también se pueden reutilizar un montón de componentes, darle otros usos y así disminuir el consumo de materias primas.



lunes, 3 de marzo de 2014

Gestión de Residuos Parte II (Tipos de contenedores)



Muy buenas a todos, el mes pasado dije que la gestión de residuos era un tema demasiado amplio como para poder sintetizarlo en uno o dos artículos. Para no hacerlo repetitivo, propuse que el primer artículo de cada mes sea una continuación de este tema.
Bueno, en el último artículo vimos como se gestionaban los residuos sólidos urbanos desde que se generaban en los domicilios hasta que se trataban.
Hoy vamos a hacer algo más de hincapié en conocer los distintos tipos de contenedores de basuras que existen y las ventajas e inconvenientes que tienen. Para cada tipo de residuo existe un contenedor, ya que al separarlo de manera selectiva se puede valorizar y aprovechar su materia y energía.
La gran diversidad de contenedores que existen viene dada por varios factores. Entre esos factores vemos:

  • El tipo de residuo a almacenar
  • El lugar en el que se sitúe el contenedor
  • El tipo de actividad principal que se desarrolle alrededor
  • La cantidad de residuos que se tenga que depositar
  • El valor turístico o histórico de la zona
Pues bien, atendiendo a estos factores se han diferenciado diversos tipos de contenedores. Para entenderlo mejor, si una zona de la ciudad o pueblo se dedica a la restauración predominarán más los contenedores orgánicos y de plásticos y que sean de gran capacidad, ya que los vidrios se suelen almacenar para su posterior reutilización.
Otro ejemplo podría ser la existencia de contenedores en medio de un centro histórico. No está “bien visto” debido a que puede haber malos olores, presencia de roedores e insectos y mal apariencia.
Pues bien, analizado estos factores, pasamos a ver qué tipo de contenedores de basura nos podemos encontrar:
 

1.- Sistema de recogida Puerta a Puerta

En este sistema se colocan los contenedores en cada puerta, patio interior u otra zona accesible de la vivienda o edificio. La distancia a recorrer para depositar la basura es mínima. La inversión económica inicial es baja. Los residuos se deben de depositar a determinadas horas del día. Al ser un sistema de recogida selectiva se puede llegar a reciclar el 90% si se separa previamente al depósito.


Los inconvenientes de este sistema es la propagación de malos olores, presencia de roedores, horario restringido, cambio de costumbre, falta de estética e intimidad y dificultad en la recogida.

 2.- Sistema en Acera

Es el más común. Se usa tanto para la recogida en masa como selectiva en ciudades con alta densidad de población. La distancia a recorrer para depositar la basura no es muy elevada. Los contenedores tienen de 1100L a 3200L de capacidad de almacenamiento. La recogida es más ágil y rápida y tiene buena aceptación.

Los inconvenientes son el espacio ocupado, la cantidad importante de contenedores diferentes en la vía pública, el impacto visual y estético (abandono de bolsas y residuos fuera de los contenedores) y ocupación de plazas de aparcamientos.

3.- Contenedores soterrados


Son contenedores situados por debajo del nivel del suelo con bocas de descarga en superficie con la misma capacidad que el sistema en Acera. Son propios para zonas céntricas, núcleos históricos y turísticos. Mejora la estética y ocupa menor espacio en la vía pública. 


4.- Depósito en establecimientos

Muchos establecimientos colaboran en la recogida selectiva de algunos residuos peligrosos como pilas, medicamentos, móviles, etc.

5.- Contenedores para pilas

Son pequeños y altos, almacenan grandes cantidades de pilas para poder aprovechar su contenido y no contaminar.


6.-  Contenedores para el aceite usado

El aceite provoca gran impacto negativo sobre las aguas. Nunca se debe de verter el aceite usado por el fregadero. Suele ser de color naranja.


7.- Residuos voluminosos

Los muebles y electrodomésticos se recogen con un camión especial. Antes de depositar los residuos se debe de avisar al camión y existe un horario establecido para ello.


 









 Tipos de contenedores:

Contenedor de comunidad


Contenedor de carga lateral
Contenedor rodante

Contenedor soterrado



























Bueno, como ya he dicho antes, la gestión de los residuos es un tema muy extenso. Con esta información ya podréis conocer más sobre como se gestiona los residuos en tu ciudad.
Haced un uso racional y óptimo de estos contenedores, de esta forma se podrán aprovechar todos los residuos y se generará menos impacto en el Medioambiente.