lunes, 7 de abril de 2014

Gestión de Residuos parte III (Puntos limpios)



Muy buenas a todos, como cada mes, volvemos a retomar el gran bloque de la gestión de residuos. En los artículos anteriores, vimos los residuos domésticos, desde la generación hasta su tratamiento, y los tipos de contenedores, desde para que servían hasta cómo podíamos mejorar su uso.
Pues bien, hoy nos dedicaremos a conocer qué son los puntos limpios, para qué sirven, donde podemos encontrarlos y qué tipo de residuos se vierten allí. Sin más, comencemos.
       
                                        
Un punto limpio es un lugar destinado a almacenar y tratar aquellos residuos sólidos, que por su composición o voluminosidad, no se pueden tirar en los contenedores de recogida selectiva. Verter los residuos en un punto limpio es totalmente gratuito. Entre los residuos que se deben de tirar en los puntos limpios nos encontramos:

  • Aceite doméstico
  • Muebles
  • Electrodomésticos, frigoríficos y equipos de refrigeración, material electrónico (ordenadores, videocámaras, cintas de vídeo o casete, CD, teléfonos)
  • Baterías
  • Pilas
  • Restos de poda
  • Chatarra
  • Fluorescentes
  • Pinturas, barnices, colas, decapantes, aguarrás sintético, tintes, protectores de madera
  • Aceites de motor
  • Ropas, trapos, calzado, textiles de decoración
  • Productos químicos y envases que hayan contenido productos peligrosos como pesticidas, productos de limpieza, desinfectantes
  • Aerosoles
  • Medicamentos
  • Escombros y chatarras metálicas provenientes de pequeñas reformas domésticas (material de fontanería, cableado eléctrico, puertas, ventanas, somieres, etc.)
  • Otros (no siempre admitidos): restos de poda o jardinería, cosméticos, productos de fotografía, radiografías, termómetros, etc.


Sabemos que los productos domésticos peligrosos como las pinturas, o voluminosos como unas ventanas rotas, no pueden arrojarse a la basura normal. Los puntos limpios suelen gestionarlos los ayuntamientos o empresas privadas designadas por estos.
Sin embargo, hay desventajas a la hora de utilizar un punto limpio y quizá ello es lo que haga que pierda eficiencia. Por ejemplo, hay poco conocimiento por parte del ciudadano de donde se sitúa el punto limpio en su ciudad o pueblo y qué tipo de residuos a de llevar allí. Generalmente, por cuestiones de terreno, malos olores, o existencia de residuos peligrosos que puedan acarrear problemas sanitarios, los puntos limpios se sitúan en la periferia del pueblo o ciudad. El hecho de que se encuentra fuera del pueblo, conlleva a un transporte personal y recorrer unas distancias de entre 4 y 6 km que, estimando, se tardaría una media de 20 minutos en llegar (contando semáforos, atascos, densidad de vehículos, desvíos). Ello lleva a no utilizar este método y sin más tirarlo al contenedor de la basura orgánica que es el “habitual”.
Para lidiar con ello, se ha creado un sistema de recogida de un vehículo especial, denominado Punto Limpio Móvil, para residuos que no puedan tirarse en los contenedores de recogida selectiva. También, el horario de los puntos limpios es más flexible estando en bandas horarias de 8 de la mañana a 8 de la tarde y hasta los sábados. Al vehículo de recogida de residuos que van al punto limpio se le puede llamar para que venga a recoger lo que tengas que tirar siempre y cuando supere un determinado volumen (por ejemplo, un mueble).
El punto limpio móvil también se establece en lugares claves donde se suelen generar más cantidad de estos residuos, para facilitar al ciudadano el transporte de residuos. “Si el ciudadano no va al punto limpio, el punto limpio va al ciudadano”.

Con todo ello, espero que hagáis uso de los puntos limpios de vuestro pueblo para aquellos residuos que requieran una atención especial. Porque de ellos también se pueden reutilizar un montón de componentes, darle otros usos y así disminuir el consumo de materias primas.



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